Terapia de Pareja 2018-03-31T21:24:41+00:00

Terapia de Pareja

  • Por un lado, la Terapia de pareja está estrechamente vinculada al tratamiento de las disfunciones sexuales, por lo que se considera un complemento imprescindible en la espacialidad de Sexologia clínica. Porque la mayoria de las disfunciones sexuales se tratan en pareja. En muchos casos son los conflictos entre la pareja lo que provoca la disfunción sexual, por ejemplo, la pérdida de deseo sexual. Y viceversa, el mal funcionamiento de la pareja se puede atribuir a una disfunción sexual, cosa que sucede mas frecuentemente entre los varones.
  • Por otro lado, la Terapia de pareja se ha desarrollado en épocas recientes como una manera de afrontar el malestar de las parejas en una sociedad que ha incrementado exponencialmente el número de separaciones en comparación con las generaciones de nuestros abuelos o padres. Globalmente en Europa se separan un tercio de las personas casadas, y en algunos paises llegan hasta el 50%.
    • La infidelidad es una de las situaciones por las que se realizan más consultas. O porque aparece una tercera persona en medio de una relación estable, o buscando consejo si ha sorprendido a la pareja en una situación de infidelidad…
    • Los celos es otro problema frecuente de las personas que acuden a la consulta. La pareja viene buscando alguna solución porque uno de ellos se pasa la vida asediando a preguntas y vigilando injustificadamente al otro…

 


 

Mi experiencia en Terapia de pareja

Desde 1985 trabajo con parejas que acuden a la consulta con un grado variable de deterioro. Algunas presentan un grado leve de malestar que suele solucionarse con unas pocas visitas que incluyen el breve análisis de la situación y una propuesta sencilla de pequeños cambios. Pero en otras ocasiones las parejas vienen con un alto grado de deterioro, han traspasado innumerables veces la frontera del respeto mutuo y se han herido profundamente una gran cantidad de veces, hay resentimiento recíproco y ya de entrada es difícil conducir la sesión por el continuo toma y daca de reproches históricos… Estos casos se presentan de entrada más difíciles, pero yo, después de escuchar un rato sus argumentos y sus críticas de siempre, les hago el siguiente planteamiento: “Imaginaos que en esta mesa hubiese un pulsador que apretándolo se solucionasen vuestros problemas de pareja, ¿lo apretaríais?”

Si la respuesta de los dos es inmediata y positiva, mi experiencia es que tendrán bastantes probabilidades de recuperar una vida de pareja satisfactoria. En el caso contrario, si dudan o su respuesta no es la equivalente en los dos, es probable que resulte más difícil, aunque no imposible; aunque, en algunos casos, finalmente mi intervención consista en ayudarles a una separación lo menos traumática posible.

Si lo que falla no son las “EXPECTATIVAS”, es decir, los casos en que la pareja no cumple los requisitos de lo que uno/a considera que debe tener. (Esto lo veremos en una página aparte)

Si los dos miembros de la pareja aún se quieren, es decir, si aún quedan rescoldos por debajo del montón de cenizas y de mal rollo, hay que estructurar un trabajo intensivo para cambiar hábitos.

Mi esquema de trabajo ya sabéis que es el cognitivo-conductual. Eso quiere decir que hay que trabajar en primer lugar las interpretaciones que hacemos de lo que sucede y luego los comportamientos en el sentido del refrán “Obras son amores, que no buenas razones”, porque el amor no es algo abstracto que no sepamos cómo conseguirlo o recuperarlo una vez se ha perdido.

El amor es conducta.

Una pareja es feliz y “se siente enamorada” cuando los dos se implican frecuentemente en conductas que les hacen sentirse amados y desear afectivamente la relación. Sin que ninguno de ellos tenga que renunciar a su propia vida y dedicarla por completo al otro; al contrario, es preferible que la relación esté basada en el libre intercambio de conductas mutuamente gratificantes.


Hay muchas maneras de recuperar, si es posible, una relación de pareja una vez se ha deteriorado… El modelo que yo sigo es el que viene explicado en la siguiente página: «Guía de trabajo para mejorar las relaciones de pareja»